Una instalación cargador coche eléctrico en casa se ha convertido en una de las mejoras energéticas más interesantes para propietarios de vehículos eléctricos. Este tipo de instalación permite recargar el coche de forma cómoda, reduce el coste por kilómetro y aumenta el valor de la vivienda.
La rentabilidad depende del uso del vehículo, del precio de la electricidad y del tipo de cargador instalado, pero en la mayoría de casos supone un ahorro a medio plazo frente a los combustibles tradicionales.
Ahorro económico a medio y largo plazo
La instalación de un cargador de coche eléctrico permite acceder a tarifas eléctricas más económicas, especialmente durante las horas valle. El coste por kilómetro suele ser mucho menor que el de un vehículo de combustión.
De forma aproximada:
- ➲ Coche eléctrico cargado en casa: entre 1,5 € y 3 € cada 100 km.
- ➲ Coche de gasolina: entre 8 € y 12 € cada 100 km.
- ➲ Coche diésel: entre 6 € y 10 € cada 100 km.
Este ahorro continuo hace que la instalación de un cargador de coche eléctrico se amortice con el paso del tiempo, sobre todo si el vehículo se utiliza a diario.
Mayor comodidad y autonomía
Una instalación de un cargador de coche eléctrico elimina la necesidad de depender de puntos de recarga públicos. El vehículo puede cargarse durante la noche y estar listo cada mañana.
Las principales ventajas son:
- ➥ Recarga diaria sin desplazamientos.
- ➥ Disponibilidad inmediata del vehículo.
- ➥ Control del consumo eléctrico.
- ➥ Programación de horarios de carga.
La comodidad es uno de los motivos principales por los que muchos usuarios deciden realizar la instalación de un cargado coche eléctrico en su vivienda.
Incremento del valor de la vivienda
Tener una instalación de un cargador de coche eléctrico en casa es, hoy en día, un valor seguro que hace que cualquier vivienda destaque de inmediato en el mercado inmobiliario.
Con el auge de los vehículos eléctricos, la demanda de puntos de recarga domésticos no para de crecer, por lo que este tipo de mejoras no solo modernizan tu hogar y lo hacen más eficiente, sino que lo preparan totalmente para lo que está por venir.
Al final, se convierte en ese detalle diferenciador que los compradores buscan cada vez más, haciendo que la propiedad sea mucho más atractiva y competitiva de cara a una futura venta.
Coste de la instalación
El coste de una instalación de un cargador de coche eléctrico depende principalmente de la distancia al cuadro eléctrico, la potencia del cargador y la complejidad de la instalación.
De forma orientativa:
- Instalación básica: 600 € – 1.200 €
- Instalación media: 1.200 € – 1.800 €
- Instalación compleja: más de 2.000 €
En muchos casos existen ayudas o subvenciones que reducen el coste inicial de la instalación de un cargador de coche eléctrico.
Ahorro si se combina con energía solar
La instalación de un cargador de coche eléctrico combinada con placas solares permite reducir drásticamente el coste de cada recarga al utilizar energía generada directamente por la instalación fotovoltaica. Esta integración tecnológica facilita el aprovechamiento de los excedentes solares y disminuye la dependencia de la red eléctrica convencional, lo que se traduce en una reducción notable de la factura mensual.
En definitiva, la unión de autoconsumo fotovoltaico y punto de recarga doméstico mejora significativamente la rentabilidad del sistema y acelera el retorno de la inversión para el usuario.
¿Cuándo compensa la instalación?
Una instalación de cargador de coche eléctrico suele ser rentable cuando se cumplen una o varias de estas condiciones:
- Uso frecuente del vehículo.
- Recorridos diarios habituales.
- Acceso a garaje propio.
- Tarifa eléctrica optimizada.
- Intención de mantener el vehículo varios años.
Cuanto mayor es el uso del vehículo, más rentable resulta la instalación del punto de recarga.
La instalación de un cargador de coche eléctrico representa una inversión rentable para la mayoría de usuarios de vehículos eléctricos. El ahorro en combustible, la comodidad de la recarga doméstica y el aumento del valor de la vivienda compensan el coste inicial en muchos casos.
Tener un punto de recarga en casa, no solo reduce gastos a largo plazo, sino que también prepara la vivienda para un modelo de movilidad cada vez más extendido.