El Gobierno de España está ultimando la actualización de su Estrategia de Seguridad Energética, que no se revisa desde 2015 y que actualmente ha quedado obsoleta.
Aunque ya se había iniciado una primera revisión en 2024, el apagón del pasado 28 de abril ha acelerado el proceso, impulsado por el Departamento de Seguridad Nacional, con el objetivo de evitar que se repita un colapso de la magnitud de aquel evento.
Según la última información disponible, el primer borrador de la nueva estrategia está prácticamente listo para ser enviado a las Comunidades Autónomas y a expertos independientes, quienes podrán aportar sus comentarios y recomendaciones.
La actualización de la Estrategia se centrará en varios puntos clave para reforzar la seguridad y resiliencia de la red eléctrica:
- Fortalecimiento de centros de crisis: aumentar la autonomía de los Ministerios y la capacidad de respuesta ante fallos del suministro.
- Mejora de comunicaciones: garantizar coordinación eficiente durante un colapso eléctrico, como el del 28 de abril.
Cabe recordar que en 2020 ya se inició un primer proceso de revisión del documento, y en 2021 el Departamento de Seguridad Nacional anunció oficialmente la actualización de la Estrategia.
Evolución de la Seguridad Nacional: un balance comparativo tras el apagón del 28-A
Teniendo en cuenta las vulnerabilidades detectadas después del apagón, en AutoSolar hemos elaborado una comparativa entre la Estrategia de Seguridad Energética de 2015 y los nuevos retos identificados tras el 28-A:
El apagón del 28-A ha generado un intenso debate sobre el mix energético nacional, centrado en la alta presencia de energías renovables y su papel crítico en el control del voltaje.
El incidente se produjo por una tensión excesivamente alta, que solo las tecnologías síncronas (gas, nuclear e hidráulica) pueden absorber. Sin embargo, el gestor del sistema ha identificado un nuevo desafío: las oscilaciones de tensión.
Estas fluctuaciones muestran que, incluso incrementando la presencia de tecnologías convencionales, la intermitencia de las renovables durante el día genera variaciones de voltaje que las unidades síncronas no siempre logran amortiguar al inyectar energía al sistema.